Durante las guerras de independencia, Stirling cambió de manos repetidamente. Su importancia estratégica lo conectó con la batalla de Stirling Bridge en 1297 y con Bannockburn en 1314, libradas en el paisaje circundante y no dentro del castillo. La victoria de Robert the Bruce en Bannockburn llevó a la rendición del castillo y a la destrucción de parte de sus defensas para impedir que sus enemigos las reutilizaran. Las reconstrucciones posteriores hacen que los muros conservados cuenten más de una historia militar.
Una investigación difundida en agosto de 2026 ofrece un posible testimonio de la guerra de asedio medieval. Skeleton 150, excavado en la capilla del castillo en 1997, presentaba más de 160 fracturas. Según el reportaje de Kristina Killgrove en Live Science del 17 de agosto de 2026 sobre la presentación de Jo Buckberry del 5 de agosto en la 25.ª reunión europea de la Paleopathology Association en Berlín, la microtomografía y el escaneado 3D ayudaron a identificar lesiones producidas en torno al momento de la muerte. Los investigadores consideran que la explicación más probable es un proyectil de alta velocidad lanzado por una máquina de asedio, probablemente un trabuquete. Sigue siendo una interpretación de las lesiones: no se ha demostrado ni que muriera durante el asedio de 1304 ni que lo alcanzara el War Wolf de Eduardo I.
El 22 de febrero de 1452, Jacobo II se reunió en Stirling con William, VIII conde de Douglas, después de concederle un salvoconducto. Cuando Douglas se negó a romper su alianza con los condes de Crawford y Ross, el rey lo apuñaló y los cortesanos completaron el ataque. El Douglas Garden recuerda hoy el asesinato, pero la conocida «Douglas Window» es victoriana y el King’s Old Building data de 1496. No deben confundirse con un escenario del crimen conservado sin cambios.
Los edificios reales más imponentes pertenecen a la corte Estuardo posterior. Jacobo IV encargó el King’s Old Building, el Great Hall y el monumental Forework. Su escala ayudaba a convertir la llegada al castillo en una declaración de autoridad real. El Great Hall estaba en construcción en torno a su matrimonio de 1503. Su aspecto actual también debe mucho a la restauración moderna, incluida la reposición de la cubierta de madera de tipo hammerbeam, y no a la conservación ininterrumpida de cada elemento medieval. En la corte de Jacobo IV también trabajó el médico y alquimista John Damian. Un relato posterior afirma que, hacia 1507, intentó volar desde Stirling con alas de plumas y se rompió una pierna al caer. La sátira de William Dunbar confirma la fama del «abad volador», pero no todos los detalles del relato posterior: es una tradición, no un testimonio presencial seguro.
El palacio de Jacobo V llegó a finales de la década de 1530 y comienzos de la de 1540. Hay obras relacionadas con sir James Hamilton de Finnart documentadas desde 1538, pero las cuentas conservadas no lo identifican como diseñador único. Las fachadas talladas, los dos conjuntos de aposentos reales y los accesos controlados a habitaciones cada vez más privadas expresaban la posición de la corte en la Europa renacentista. Jacobo murió en 1542; su viuda, María de Guisa, siguió utilizando el palacio. La historia del edificio continúa más allá de la vida de su promotor real.
María Estuardo fue coronada en Stirling Castle en 1543. Su hijo Jacobo fue bautizado aquí en 1566 durante celebraciones organizadas por la corte; María no administró personalmente el sacramento. Su coronación como Jacobo VI tuvo lugar en 1567 en la cercana iglesia de Holy Rude, no en la capilla del castillo. Pasó gran parte de su infancia en la fortaleza. La Chapel Royal actual corresponde a otra ceremonia: se terminó para el bautizo de su hijo, el príncipe Enrique, el 30 de agosto de 1594. La celebración se concibió para impresionar a nobles e invitados extranjeros. Tras los juegos y espectáculos, una maqueta de barco decorada entró en el Great Hall con los platos siguientes del banquete: una memorable pieza de teatro político.
La Unión de las Coronas en 1603 atrajo la corte hacia Londres, aunque los monarcas posteriores siguieron visitando Stirling. Su función militar ganó protagonismo en los siglos XVII y XVIII. Las salas reales se dividieron en alojamientos para soldados y almacenes, mientras las defensas de artillería transformaron el acceso. La larga ocupación del ejército terminó en 1964. El museo de los Argyll and Sutherland Highlanders, en el King’s Old Building, sigue explicando esa historia.
Desde entonces, la conservación ha recuperado buena parte de la escala y el color del palacio. Los aposentos reales reabrieron en 2011 tras investigaciones sobre inventarios, cuentas, fábrica conservada y mobiliario comparable. Su rica presentación es una reconstrucción fundamentada, no un conjunto de habitaciones conservadas sin cambios desde la época de María de Guisa. Las Stirling Heads son medallones-retrato de roble tallados para el palacio de Jacobo V: monarcas y cortesanos aparecen junto a figuras clásicas, bíblicas y alegóricas. Las cabezas pintadas del techo reconstruido son réplicas modernas basadas en la investigación, mientras que los 33 originales conservados se exponen por separado. Una de ellas ha sido identificada como un retrato satírico de Enrique VIII con un león sobre los hombros. La arqueología también ha revelado edificios anteriores bajo los patios posteriores y las alas reales.
Stirling está protegido como Scheduled Monument SM90291 y lo cuida Historic Environment Scotland. Dedica tiempo tanto a los interiores ceremoniales como a las murallas. Juntos explican una residencia real que se convirtió en cuartel y finalmente en un lugar histórico interpretado con cuidado.